Callada, suspirando, mirando hacia la calle, sentada en el alféizar de la ventana con tantos pensamientos en mi interior que en realidad no prestaba atención a la gente o los carros que pasaban por la avenida. Lancé otro suspiro mientras una lágrima se resbalaba por mi rostro hasta caer en mi mano. ¿Por qué estaba llorando? yo misma parecía sorprendida, sobre todo porque ya muchas veces me había repetido a mí misma que no me preocuparía más por él... por esa maldita frialdad que a veces mostraba hacia mí.
La verdad es que me sentía frustrada, pues durante todo el día le pregunté qué era lo que le molestaba. Él había respondido que nada, que todo estaba bien, pero al final no pude evitar que mi mente divagara, se desatara y me mostrara pensamientos tan funestos que sólo lograron deprimirme más. Así, mientras él dormía yo seguía hecha un ovillo mirando por la ventana en una noche insomne mientras él dormía tranquilamente. ¿Qué había hecho mal?, ¿se había aburrido ya de mí?, ¿estaría saliendo con alguien? de seguro con esa amiguita suya... con sólo recordar su nombre y su asquerosa cara se me revuelve el estómago. Al final, seguí tan absorta en mis pensamientos que no me di cuenta que esa noche él no estaba roncando, como de costumbre.
Vaya, jamás pensé que se pondría tan difícil esto... no sé qué debo escribir, la Doctora me ha dicho que los avances que le entregué están mal. Jamás pensé que venir a estudiar el doctorado aquí sería tan difícil ¿y si me quitan la beca? ¡No! ¡No debo pensar eso! Más bien debo pensar un nuevo tema para mi investigación, algo más fácil o quizás algo ya muy estudiado para encontrar más información, aunque eso sería demasiado fácil y seguramente me lo regresarían... debo pensar en algo, algo mejor... toda esta semana me la pasaré en la biblioteca, espero que no se sienta mal quedándose aquí sola, pero debo esforzarme más no nada más por mí sino también por ella... Hoy estuvo muy rara, quién sabe por qué.
No hay comentarios:
Publicar un comentario