Comúnmente se relaciona Europa con la Grecia clásica y con la implacable Roma que venció a la primera. En la Ilustración y el Renacimiento, los pensadores tomaban muchos elementos grecorromanos para sustentar sus ideas, de tal suerte que se hicieron llamar a sí mismos como sus herederos directos. Sin embargo, es menester aclarar que tanto las ciudades-estado griegas como el Imperio Romano no eran europeos.
Cuando Grecia era un centro de desarrollo en la Antigüedad, estaba más cercana al resto de sociedades mediterráneas, sobre todo de lo que hoy en día denominamos como Medio Oriente, que de las tribus "bárbaras" de Occidente. Así, los griegos convivieron con los egipcios (simplemente, la última dinastía egipcia, la de Cleopatra, llamada de los Ptolomeos era griega, no egipcia), lucharon contra los persas y comerciaron con los fenicios (de hecho, la Europa del mito griego precisamente era una princesa fenicia, engañada y raptada por Zeus).
Por otra parte, los romanos no se sintieron europeos pues el concepto de Europa no existía en su cosmovisión. En su lugar, existía un mundo mediterráneo que les era propio (literalmente, después de tantas conquistas) frente a un mundo bárbaro y extranjero establecido en el centro y norte de la Europa contemporánea.
Así, el hablar de un sentimiento europeo desde la Antigüedad no es tan fácil, pues Europa comenzó a ser llamada Europa hacia el siglo XVII. Anteriormente, desde el siglo V d.C. específicamente, era llanamente llamada La Cristiandad, esto debido a que los primeros reinos bárbaros resultantes de la caída del Imperio Romano de Occidente se convirtieron a esta religión y luego la defendieron, destacando, sobre todo, los periodos merovingio y carolingio, donde la tesis de las dos espadas (una era el Emperador y otra el Papa) se consolidó.
Pero ¿por qué dejó de ser llamada La Cristiandad? Después de luchar hombro a hombro los reinos medievales contra la amenaza del Islam en Tierra Santa y en Iberia, o contra los cátaros en el Languedoc, hacia el siglo XVI la corrupción del Papa despertó las críticas de no pocos religiosos como Luther que en 1517 promulgó la Reforma y creó la iglesia protestante. Es ese hecho, la escisión de la religión, lo que dividió también a los países entre católicos y protestantes. Es ese el hecho que rompió con la unidad de la región donde ya no se podía hablar de una sola Cristiandad.