domingo, 4 de mayo de 2014

Romanticismo

El arte, en su origen y significado griego, era sinónimo de tecnología. La visión del arte en la Grecia Clásica dista mucho de la visión actual; mientras que en nuestros días, las artes se dividen y su estudio y práctica se especializan, , en la Antigüedad (griega), una representación incluía diferentes elementos conjugados a la vez, como música, oratoria, actuación, danza, pintura... Pero las artes también han jugado un papel más allá de lo estético a lo largo de la historia de los seres humanos.

¿Qué se expresaba en el arte? hay quienes dicen que el arte expresa los sentimientos estrujados del artista, mientras que otros lo conciben como el resultado de una crítica al régimen existente, o bien, una mera manifestación de apoyo a éste que los auspiciaba. Los lienzos y trazos que Leonardo Da Vinci heredó al mundo no los hubiera podido dibujar sin la ayuda de los Médicis o de Francisco de Valois, mientras que los murales de Diego Rivera en pro del comunismo y amistoso con las ideas socialistas eran duramente criticados por el mundo capitalista. 

Ahora bien, el movimiento romántico que se desarrolló a finales del siglo XVIII y hasta la primera mitad del siglo XIX es la respuesta a un mundo transmutado que dejaba desconcertados a los hombres y mujeres que se atiborraban de tantos cambios, no logrando entender la nueva realidad que se les venía encima. El romanticismo aparece como una crítica a la racionalidad demasiado petulante de la Ilustración; los románticos no creían en el progreso que tanto vanagloriaba la segunda revolución industrial y la escuela económica liberal (de la mano invisible de Smith y todo eso). Es más, estos artistas consideraban que otros tiempos siempre fueron mejores, por lo que idealizaban al Medioevo, con todas esas leyendas de castillos, caballerizas, doncellas y amor cortés, por ejemplo.

Tuvo mucho eco el movimiento romántico en diferentes artes, sobre todo la música, las letras y la pintura, a pesar de que los sentimientos que se plasmaban pocas veces eran alegres. De hecho, si analizamos una lista de los artistas de este movimiento, encontraremos que la mayoría vivía en la pobreza (sobre todo escritores, tristemente), muchos de ellos morían prematuramente (la causa principal, el suicidio), o mataban a sus personajes en sus obras. Incluso  algunas mujeres participaron de este movimiento como Mary Shelley, Amandine Aurore Lucile Dupin (que escribía bajo el seudónimo de George Sand), Ann Radcliffe o Rosalía de Castro. Lo cual es curioso puesto que los románticos veían a la mujer como un ser sobrenatural, muchas veces representada como un espíritu o como algo incansable. También es curioso porque, como ya dije arriba, se idealizaba al Medioevo, periodo donde la mujer tenía aún menos derechos que en el siglo XIX (lo cual es decir ya mucho, pues las románticas muchas veces tenían que escribir con seudónimos para poder publicar). 

¡Qué visión tan caótica y con tan poca fe tenían los románticos sobre el porvenir! Un siglo con tantos cambios como el XIX evidentemente debió perturbar y enloquecer a la gente que no podía entender al mundo después de la independencia de las Trece Colonias (1776) o de la primera revolución francesa (1789), de la inestabilidad francesa, las independencias latinoamericanas, o la aparición de los primeros nacionalismos, así como la famosa Primavera Europea de los años treinta del XIX. Lo cierto es que su visión tan torcida de la realidad,  que ya no representaba la actualidad, llevó a que apareciera el realismo como respuesta a mediados de ese mismo siglo. 

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